El cambio de marcha del coche es una de las claves más importantes que cualquier conductor debe conocer antes de conducir un coche. Para aclarar el uso de la marcha y cuándo se deben cambiar, desde Centro Formación Capital, hemos recogido la información más importante en este post.

 

Relación entre marcha y velocidad

La marcha del coche y la velocidad guardan una estrecha relación. Cada marcha tiene unos márgenes de velocidad y debemos cambiarla de acuerdo a la velocidad que estemos conduciendo. Lo ideal es conducir a la cantidad mínima de revoluciones que permita la marcha que elijamos.

 

Conocer motor, cilindrada y potencia

Estos tres factores son fundamentales para conocer cuándo hay que realizar un cambio de marchas. En cada vehículo deberá realizarse a distintas revoluciones, sobre todo teniendo en cuenta si estamos ante un motor diésel o uno de gasolina. En los motores diésel hay que cambiar de marcha cuando se alcanzan entre 1500 y 2000 revoluciones, cifra que puede alcanzar la horquilla de 2000-2500 en los motores de gasolina.

 

Al arrancar el vehículo

Cuando se arranca el vehículo hay que usar la primera marcha y cambiarla rápidamente si el proceso de aceleración va a ser rápido. Lo habitual es meter la segunda marcha tras recorrer apenas unos metros y seguir cambiando la marcha hasta que alcancemos la velocidad deseada o permitida. Al llegar a una autovía lo normal es tener ya la quinta marcha e incluso se aconseja evitar la cuarta marcha, ya que ayuda a ahorrar combustible.

 

En atascos

Para circular en atascos o con mucho tráfico lo ideal es la segunda marcha, aunque si el motor supera las 2000 revoluciones por minuto quizás es mejor optar por la tercera marcha. La cuarta marcha se puede usar para circular en vías de baja velocidad permitida, como son las carreteras secundarias.

Abrir chat
1
Hola,

¿En que podemos ayudarte?